Red Inclusiva para la Expansión Laboral

Expresamos nuestro respaldo al presidente constitucional Evo Morales

Las PyMEs nucleadas en la RIEL repudiamos el golpe de estado y la violencia en Bolivia

Expresamos nuestro respaldo al presidente constitucional Evo Morales

Consecuentes con nuestros objetivos que exceden el interés sectorial que naturalmente tenemos como Pequeñas y Medianas Empresas y que propenden a la construcción de una sociedad más equitativa, democrática y pacífica, los integrantes de RIEL_SI repudiamos enfáticamente el golpe que sufrió en el día de la fecha el Estado Plurinacional de Bolivia. 

No nos es posible permanecer indiferentes ante la vulneración metódica, violenta, desembozada y –por tanto- profundamente ilegal de la democracia en el país hermano que terminó abruptamente con el mandato de un presidente, Evo Morales Ayma, refrendado por las urnas hace apenas días.

Ni siquiera debería ser necesario argumentar los por qué de esta posición que asumimos como pequeños y medianos empresarios de la Argentina. Pero en tiempos de fake news y relativismo moral de ciertos sectores de nuestro país -que se replican en cada uno de los países de nuestro subcontinente- nos permitimos enumerarlas.

Antes que nada, el rechazo a la ruptura del orden democrático en Bolivia. Los países del Cono Sur sabemos muy bien de las denuncias de “dictaduras” que no lo eran para imponer gobiernos que asesinaron a cientos de miles, saquearon las riquezas naturales y sumieron en el retraso a varias generaciones de nuestros ciudadanos.

Segundo: nuestra voluntad de preservar la Paz como bien indispensable para la construcción de sociedades de inspiración humanista que sin frases hechas ni slogans se dediquen a alcanzar los ideales de igualdad y mejor calidad de vida para sus ciudadanos. 

Es recurrente paradoja en hechos como los que hoy sumen en sangre y dolor a Bolivia que los que se presentan como “libertadores” siempre apelan primero a la estigmatización creciente de esos gobiernos supuestamente “dictatoriales”, luego a la judicialización, la denuncia de ilegalidad fundada por los más endebles motivos (en este caso una diferencia de pocos puntos en una elección) para finalmente pasar decididamente a la acción violenta, generar caos y confusión y forzar la destitución de las autoridades democráticamente elegidas.

Y finalmente, aquella triste experiencia que cargamos en nuestra historia y que tanto dolor nos costó superar, nos hace especialmente conscientes de que estas aventuras antidemocráticas invariablemente terminan en la devastación económica y social de nuestros países, produciendo la primarización de nuestras economías, el retraso tecnológico, una concentración brutal de la riqueza y, finalmente, una silenciosa masacre social por el empeoramiento acelerado de la calidad de vida de nuestros pueblos, con embrutecimiento, marginación, exclusión, hambre y todos los males que conlleva el egoísmo que traen consigo este tipo de golpes, ahora en el Estado Plurinacional de Bolivia.